Hoy en día, la necesidad e importancia de reforzar la formación de los estudiantes mediante una variedad de estrategias educativas es sumamente reconocida. El papel de la tutoría como una opción educativa, apoya la formación de los estudiantes, lo cual permite reducir los índices de rezago y de deserción, además de mejorar la eficiencia terminal.
Esta formación, no está orientada únicamente a la adquisición de conocimientos, sino, a apoyar a los estudiantes durante su estancia en esta institución educativa, propiciando así su desarrollo integral en un proceso de acompañamiento grupal o individual, favoreciendo a los estudiantes en el desarrollo de sus habilidades y actitudes, las cuales les permitan aprender durante toda su vida y desarrollar las potencialidades para tener una mejor calidad de vida.